El profeta Jonás

por Arend Remmers

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4 Capítulos

  1. Acerca del autor y de la fecha en que fue escrito el libro
  2. El propósito del libro
  3. Peculiaridades
  4. Resumen del contenido

1. Acerca del autor y de la fecha en que fue escrito el libro

Encontramos una mención del profeta Jonás (= paloma) en 2.º Reyes 14:25. Era hijo de Amitai y provenía de Gat-hefer, Galilea, al norte de Nazaret. Este mismo pasaje nos enseña que él era un siervo de Dios y que había profetizado que los límites de Israel serían restaurados desde Hamat, en Siria, hasta el Mar Muerto. Esto efectivamente se cumplió durante el segundo reinado de Jeroboam (793-753). En consecuencia, podemos deducir que Jonás profetizaba durante la época de Jeroboam o un poco antes. Él es uno de los profetas cuyas profecías han sido las primeras escritas, situado cronológicamente después de Joel y muy próximo a Oseas y Amós.

En la época de Jonás, Asiria era el imperio más poderoso del este. La capital de Asiria era la antigua Nínive, cuyo constructor había sido Nimrod, quien también construyó Rehobot, Resen y Cala (Cala es la única ciudad que en las Escrituras se la llama “ciudad grande”). Es probable que la expresión “aquella gran ciudad” de Jonás 1:2 tenga la misma connotación, lo cual nos ayuda a comprender los “tres días de camino” que según Jonás 3:3 hacían falta para atravesar Nínive.

2. Propósito del libro

Jonás había recibido de parte de Jehová la comisión de anunciar el juicio de Dios a la pagana, impía y hostil ciudad. Pero Jonás, en lo más íntimo de su ser, no estaba de acuerdo con el deseo de Dios de predicarle a estas despreciables naciones antes que a Israel. Por este motivo él optó por huir a Tarsis. No obstante, Dios trataría con él muy pronto enviándole una tormenta de tal magnitud que la embarcación en la cual viajaba no tardaría en hundirse. Dios continuó tratando con Jonás haciendo que los marineros lo arrojaran al mar. Finalmente, Dios mismo preparó un enorme pez en cuyo vientre Jonás pasaría tres días y tres noches, para luego ser vomitado en tierra por mandato de Dios.

Después de que le hubo sucedido todo esto, Jonás finalmente estuvo preparado para cumplir con el mandato de Dios de llevar el mensaje a Nínive: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida” (3:4). Pero después de que el pueblo de Nínive se arrepintiera al escuchar las palabras que Jonás traía de parte de Dios, y luego de que Dios anulara el juicio que pesaba sobre aquella ciudad, vemos otra vez a Jonás comportándose como un orgulloso judío, muy disgustado porque la gracia de Dios había obrado a favor de los paganos. Jonás todavía necesitaba aprender que él mismo debía estar agradecido por las abundantes pruebas de bondad que Dios había tenido para con él satisfaciendo todas sus necesidades, y debía aprender también que ni siquiera había sido capaz de comprender el deseo que Dios tenía de mostrar misericordia a favor de las almas de aquel pueblo incrédulo.

Ya habíamos leído, en 2.º Reyes 14:15, que Jonás era profeta. Pero al contrario de los otros profetas del Antiguo Testamento, su profecía estaba dirigida hacia los habitantes paganos de Nínive y no hacia el pueblo de Israel. El único mensaje profético que tuvo que anunciar Jonás fue acerca del juicio que caería sobre Nínive (Jonás 1:2; 3: 2,4). Esto convierte a Jonás en el único profeta del Antiguo Testamento que revela la gracia de Dios hacia los paganos.

Las experiencias de Jonás abarcan casi todo el libro y señalan claramente el propósito del mismo. El alcance profético de este libro no descansa solamente en el breve mensaje de Jonás a Nínive, sino en todo lo que describe acerca del profeta. Muchos críticos buscan rebajar el libro de Jonás a una simple alegoría, parábola o leyenda debido a los milagros que se relatan allí (especialmente por la aparición del gran pez que devora a Jonás). Sin embargo, en el Nuevo Testamento, el Señor Jesús mismo brinda un claro testimonio acerca de la historicidad de las experiencias del profeta Jonás, y señala puntualmente algunas de las connotaciones del libro.

Primero, el libro de Jonás ofrece una prueba de la ilimitada gracia y misericordia que Dios exhibe no sólo hacia su pueblo Israel, sino también hacia la pagana ciudad de Nínive. Esto muestra que Dios le había dado una oportunidad a este pueblo de arrepentirse para poder vivir. A Israel o a los judíos, respectivamente, les resultaba muy difícil comprender esto porque consideraban que sólo ellos eran el pueblo elegido de Dios (Mateo 12:41; 16:4; Lucas 11: 29,32; Hechos 10:11).

Segundo, el libro de Jonás contiene una representación simbólica de la historia del pueblo de Israel. Este pueblo fracasó como testigo para Dios y, al igual que Jonás, tendrá que estar durante mucho tiempo en el mar de las naciones, en la dispersión. Pero Israel es guardado de una manera milagrosa, como lo fue Jonás, y podrá dar testimonio para Dios a las naciones en un tiempo futuro. En aquel día, el evangelio del Reino será anunciado sobre la faz de la tierra por judíos convertidos.

Tercero, Jonás es tipo de Cristo. En Mateo 12: 39-40, el Señor Jesús anunciaba a escribas y Fariseos que ninguna señal les sería dada, sino la señal del profeta Jonás: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”. Otra señal dada a Israel es el mismo Señor Jesús dirigiéndose a las naciones, tal como leemos en Lucas 11:30 (ver también Mateo 28:19; Marcos 16:15; Lucas 24:47).

Cuarto, el libro de Jonás nos enseña acerca del corazón del hombre que, tanto en incrédulos como en creyentes, casi siempre rechaza someterse a la voluntad de Dios, busca su propio honor, piensa antes que nada en sí mismo, y que puede llegar a ser duro como una roca para los demás hombres. Y a veces el corazón humano se complace en la verdad de Dios tan solo porque encuentra en esto la ocasión de exaltarse a sí mismo. Todo esto debía aprenderlo Jonás. Este breve libro contiene muchas lecciones prácticas para todos sus lectores.

3. Peculiaridades

a) Los milagros de Dios:

El libro de Jonás es un libro de milagros. Aun cuando estos puedan parecer el fruto de simples coincidencias, la mano de Dios está detrás de todos ellos.

Se ha dudado de una manera muy particular acerca del milagro del gran pez y de la conversión del pueblo de Nínive. Sin embargo, el Señor Jesús ha confirmado ambos hechos históricos (Mateo 12: 40-41).

b) Salmo de arrepentimiento de Jonás:

Es realmente sorprendente la similitud que hay entre el capítulo 2 del libro de Jonás y varios de los Salmos. Observemos algunos paralelismos:

 Jonás 2:2  Salmo 18:6; 120:1
 Jonás 2:3  Salmo 88:6; 42:7
 Jonás 2:4  Salmo 31:22; 5:7
 Jonás 2:5  Salmo 69:1b
 Jonás 2:6  Salmo 30:3
 Jonás 2:7  Salmo 143:4
 Jonás 2:8  Salmo 31:6
 Jonás 2:9  Salmo 3:8; 26:7; 116:17-18

4. Resumen del contenido

I.                   Jonás 1: Jonás huye de la presencia de Dios.

II.                 Jonás 2: Jonás ora a Dios.

III.              Jonás 3: Dios le encomienda nuevamente a Jonás la comisión.

IV.               Jonás 4: El lamento de Jonás, y la gracia de Dios.

Arend Remmers

Traducido por Ezequiel Marangone

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